Observación satelital revela cambios en el embalse Recoleta y fortalece el monitoreo territorial
- 20 jul
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Las precipitaciones modifican de manera dinámica el comportamiento de embalses, ríos y humedales. Sin embargo, conocer la magnitud de esos cambios no siempre resulta sencillo mediante observaciones en terreno. La extensión de las áreas involucradas, las condiciones climáticas y la necesidad de disponer de información en poco tiempo hacen que la observación satelital se convierta en una herramienta de gran valor para apoyar la toma de decisiones.
Con este objetivo, se analizaron imágenes de radar obtenidas por el satélite StriX-6 y la misión Sentinel-1 sobre el embalse Recoleta en julio de 2026. La comparación de estas imágenes permitió evaluar la evolución del cuerpo de agua y ofrecer una visión más completa de su comportamiento tras las precipitaciones en la zona.


Uno de los resultados más relevantes fue el aumento de la superficie del espejo de agua, es decir, del área ocupada por el agua visible en el embalse. Según el análisis, esta pasó de aproximadamente 2,1 km² el 10 de julio a 2,8 km² en la imagen del 19 de julio captada por StriX-6. Esta diferencia evidencia una expansión del área cubierta por agua y demuestra la capacidad de las imágenes SAR para cuantificar cambios superficiales en períodos relativamente cortos.


El estudio permitió examinar con mayor detalle sectores específicos del entorno del embalse. Entre ellos se encuentran Lagunillas, Samo Bajo, el sector del Puente Fiscal y Puente Las Palmas, además del entorno de la Feria Modelo de Ovalle. Estas áreas fueron identificadas como zonas de interés para el seguimiento de posibles efectos asociados al aumento del nivel del agua.



Es crucial considerar que la interpretación de imágenes satelitales complementa el análisis territorial y no sustituye las inspecciones directas. La información obtenida desde el espacio permite detectar cambios, priorizar áreas de interés y guiar evaluaciones posteriores, las cuales deben complementarse con datos hidrológicos, topográficos y observaciones directas para confirmar la situación de cada sector.
Con el aumento de la frecuencia de eventos hidrometeorológicos intensos, contar con información oportuna se vuelve esencial para fortalecer la gestión del riesgo. El monitoreo continuo mediante imágenes satelitales no solo ayuda a comprender cómo cambia el territorio tras un episodio de precipitaciones, sino que también proporciona evidencia objetiva para apoyar la planificación, priorizar recursos y tomar decisiones con mayor rapidez y precisión.










































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