Navidad vista desde el espacio: lo que las imágenes satelitales nos ayudan a entender
- proyectogeosatelit

- 26 dic 2025
- 2 Min. de lectura
Pasó Nochebuena y Navidad, pero diciembre todavía está "encendido". No solo por las celebraciones, también por el aumento de actividad urbana, la movilidad y las condiciones ambientales típicas del verano en Chile. En ese contexto, las imágenes satelitales y los sistemas geoespaciales nos ofrecen una mirada concreta para monitorear territorio, detectar cambios y apoyar decisiones públicas y privadas con evidencia.

Las ciudades iluminadas: cuando la noche se transforma en información
Una forma robusta de observar actividad humana a gran escala es a través de la iluminación nocturna. Sensores como el VIIRS Day/Night Band (DNB) capturan señales de luz tenue y se han usado en aplicaciones como urbanización, electrificación y evaluación de cortes de energía.
¿Qué permite esto en la práctica? Comparar patrones de brillo en el tiempo (variaciones estacionales o tendencias de crecimiento urbano), detectar anomalías asociadas a emergencias (por ejemplo, caídas de luz tras eventos disruptivos), apoyar análisis territorial combinando luces nocturnas con otras capas (población, infraestructura, uso de suelo).
Seguir a Santa también tiene relato espacial
Como curiosidad de temporada —y con respaldo público— NORAD Tracks Santa describe que utiliza, entre otras fuentes, sensores infrarrojos en satélites para sostener su tradicional narrativa del rastreo. Más allá del símbolo, es una forma simple de acercar la conversación espacial a audiencias masivas.

Imágenes satelitales para monitorear territorio y ambiente
La última semana de diciembre también es un recordatorio de temporada. En el hemisferio sur aumentan los desafíos vinculados a olas de calor, incendios, sequedad de vegetación y presión sobre zonas urbanas y costeras. En este tipo de análisis, misiones como Sentinel-2 aportan imágenes multiespectrales con 13 bandas (10–60 m), útiles para trabajar cobertura vegetal, cuerpos de agua y cambios de superficie, entre otros usos.
A esto se suma el programa Landsat, clave por su continuidad histórica con series que permiten comparar décadas).
El territorio cambia, y esas variaciones pueden observarse con imágenes satelitales y análisis geoespacial. Diciembre deja señales —en luces, vegetación, agua, dinámica urbana— y transformarlas en información útil es parte del camino hacia decisiones más inteligentes y sostenibles.













































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